domingo, 9 de julio de 2017

Liv.

Cuando los dos decidimos que nuestros caminos terminaban aquí
Fue porque nos quedamos sin rumbo, y este nos pareció ser el fin
Si los dos elegimos ver el mundo desde un rascacielos
Fue porque en realidad estábamos cansados de esperar que el cielo volviera...

Si dejé que fueras mi guía y mi luz, sabes que sólo fue soledad
Porque mi alma y la tuya se encontraron al fin del mundo sin necesidad
Y si te hablé de la esperanza perdida, sobre volver a creer
Fue porque me importó tu vida, y tu forma de ver las cosas y comprender...

Si ambos sentimos que la búsqueda del amor había terminado
Fue porque en realidad jamás supimos cómo era vivir de a dos
Yo alguna vez te creí con la paciencia exacta para ver crecer al mundo
Pero en realidad fue sobra de tiempo que me dio tu corazón vagabundo...

Yo que siempre te hablé sobre la esperanza, olvidé contarte sobre el final
Y sobre la gente que habitaba la ciudad por las noches
Sé que quisiste comprender los misterios que la vida te había dado
Pero para eso necesitabas sentirte parte del cielo, y tu corazón jamás




Liv.
La Danse Macabre.

Todos los derechos reservados.

©2004

Las palabras del adiós.

Me faltaron mil palabras para hacerte más fácil el adiós
Porque de nada sirvió decirte que esto era parte del destino
Tú sabías que yo jamás podría alejarte del dolor del vacío
Y que jamás podría tenderte mi mano y decir que soy tu amigo...

Podría decirte que en ese momento, lo que más me faltó fue el valor
Que era un simple adiós, que era demasiado duro para decirlo
Podrías haberme pedido una mentira, que inventara miles de besos ajenos
Pero tus venas sangraron por dolor y por el más indiferente silencio...

Quizás pensaste que una lágrima atraparía mis sueños
Que así pensaría que después de todo eras parte de mi destino
Por eso decidí que el adiós volara en un papel, entre algunas palabras
Para que siempre lo guardaras, en lo más profundo de tu alma...

Fue así que quise que entendieras el sentido de las cosas y del adiós
Aunque nunca pudieras imaginarlo, aquí también se sintió el dolor
Porque me faltaron las palabras para decirte que ya no había más amor
Y que me dolía el tacto de tu piel, y el decir que siempre seríamos dos...




Las palabras del adiós.
La Danse Macabre.

Todos los derechos reservados.

©2004

Fatídica historia de amor.

Seguimos el camino del dolor, que nos llevó al sur del corazón
Sólo que tú te detuviste en las horas fatídicas, esperando al amor
Yo escribí mi nombre y tu nombre con el fuego de mis lágrimas
Para que Dios supiera de las tragedias que azotaban tu alma y mi alma...

Seguimos por el camino del mañana, sólo que nos faltó la ilusión
Aunque creyeras que siempre había esperanza que terminaría algún día el dolor
Pero yo me perdí en los rostros desconocidos de otras personas
Mientras tú bajo la sombra de mil árboles esperabas que pasaran las horas...

Y naufragamos en un mar que ya no era de cristal ni de acero
Y nos encontramos en las islas del recuerdo, en el mar del silencio
Donde vivías a través de los años, incómoda en la eternidad
Esperando que este fuera sólo otro mal sueño, y que pronto llegara el despertar.




Fatídica historia de amor.
La Danse Macabre.

Todos los derechos reservados.

©2004