martes, 23 de mayo de 2017

Historias.

Sus lágrimas mojaron la tierra, donde había crecido la esperanza
Luego dejó que el silencio, fuera el eco de todas sus palabras
Así contó su historia, escrita mil veces en los muros del castillo
Porque necesitaba ser sincera con un dios que no era el mismo...

Su alma se conmovió en los pasajes más amargos de su vida
Y su cuerpo de luna, volvió a temblar cuando recordó las heridas
Así dejó que los años pasaran, que los amigos se volvieran desconocidos
Porque se dio cuenta que todas las cosas mueren, frente al incomprensible destino...

Pero al despertar una mañana, la primavera la estaba esperando
Entonces recordó el nombre la esperanza, y el perfume del verano
Sus ojos se llenaron de lágrimas, pero esta vez lloraba por amor
Porque sabía que pronto viajaría entre las nubes, rumbo al sol...

Entonces dejó su historia incompleta, porque no pudo encontrar más palabras
La voz de los pueblos ahora era su eco, y ella hablaba desde el alma
Entonces dejó que una nueva ilusión naciera de sus memorias
Para volver a hablar con los niños, y contarles nuevas historias...




Historias.
In anima vili.

Todos los derechos reservados.

©2002

Historia de amor en el amanecer.

Porque eran amigos, quiso saber si alguna vez volvería el amor
Pero a él se le habían olvidado las palabras por culpa del dolor
Entonces ella encontró la esperanza justa en sus ojos de miel
Porque después de todo deseaba perder con él, si es que habría de perder...

Entonces para aliviarle el peso que le dejaban los días
En un papel de caramelo, él le escribió su mejor canción de amor
Para que supiera que después de todo, supiera que podía ser cierto
Y que si uno se quedaba sin palabras, el otro podría darle la voz...

Con sus pequeños sueños, hicieron que el mundo fuese un lugar mejor
Para que los que estaban perdidos en la noche, aún pudieran ver el sol
Así en la madrugada, ellos se confesaron a sí mismos, que se amaban
Ella besó sus labios viejos, él le dejó otra carta de amor en su alma...

Los vi por última vez, caminando de la mano, por el camino del sol
Había fuego en sus ojos, y podía sentirse en el aire su amor
Así los perdí de vista, porque ellos se perdieron para nunca más volver
Mientras dios escribía sus nombres, en las últimas horas del amanecer...




Historia de amor en el amanecer.
In anima vili.

Todos los derechos reservados.

©2002

Espíritu del bosque.

Dormía en un sueño infinito sin poder escapar
Quizás porque aún no estaba lista, quizás porque tenía miedo de despertar
Pero el último día que respiró de mi aire, se fue
Donde nadie pudiera recordarla, ni lastimar su piel...

Yo cubrí su cuerpo con rosas, para que no sintiera frío por la noche
Y en sus manos dejé una estrella, para que recordara su nombre
Yo sé que ella me podía escuchar, que le dolían mis palabras
Pero aún así, se quedó escuchando, con el silencio de su alma...

Miles de soles y de lunas pasaron, las aves se fueron y nunca más regresaron
Yo emigré con las golondrinas, sólo el invierno se mantuvo a su lado
Y ella despertó, con el cuerpo cubierto de hojas secas y en la más triste soledad
Yo creí escuchar mi nombre, cuando cruzaba sobre un cometa, las puertas de la eternidad...

Todos se fueron de América, pero quedaron su nombre y su soledad
Aunque después de todo estaba tranquila, y cerca de su anhelado mar
El tiempo surcó con arrugas su frente, las tierras se llenaron de su amor
Y ella se convirtió en el espíritu de los bosques, y en la reina de la lluvia y del sol...




Espíritu del bosque.
In anima vili.

Todos los derechos reservados.

©2002

Esperando al recuerdo.

Se sentó en los umbrales de la locura, esperando al recuerdo
Porque olvidar le pareció fácil, sobre todo en el silencio
Pero sé que necesitaba sentir el perfume de su piel en el invierno
Porque después de las palabras, aún seguía ardiendo el deseo...

Se preguntó a sí misma si podría seguir soportando más dolor
Porque más allá de sus promesas, le seguía faltando el amor
Entonces decidió que sería mejor jamás olvidar
Para seguir viviendo en compañía, de los recuerdos que no se irían más...

Entonces dejó que su corazón inventara nuevas ilusiones
Porque después de todo ella necesitaba sentirse viva, sin dolores
 y así se subió a una nube que pasaba volando sobre el mar
Y comprendió que había llegado el tiempo, de volver a soñar...

Nadie jamás volvió a verla después de comenzar su viaje infinito
Porque más allá de todo, ella era libre y dueña de su propio destino
Entonces por el amor que sentía aún por las sombras del pasado
Dejó que su corazón eligiera, y él eligió vivir para siempre enamorado...




Esperando al recuerdo.
In anima vili.

Todos los derechos reservados.

©2002

En el teatro de la tragedia.

Cerró despacio los ojos, porque eligió martirizarse en el silencio
Y dejó que así se fuera la noche, entre palabras que no valían de nada...

Por ser sincera consigo misma, una trágica noche perdió su corazón
Quizás porque necesitaba sentirse viva, o simplemente extrañaba el dolor
Además le molestaba el sol por la mañana,  que todo fuera siempre igual
Aunque todo fuera distinto, como lo es el cielo azul del mar...

De todo lo que es el pasado, ella nada recuerda de su alma
Y no recuerda tampoco las veces en que lloró aferrada a la almohada
Entonces entre sus poesías inconclusas, buscó algún motivo, alguna razón
Para que ella eligiera quedarse, para que ella volviera a crecer bajo el sol...

Miles de cometas cruzaron el cielo, que ella tantas veces temió perder
Sólo para hacerle saber que ésta vez no sería la última, que más allá de la niebla, no había un después...

Ella dejó que el tiempo se fuera de sus manos, y jamás volvió a caminar
Sus desiertos se transformaron en nubes, ella las navegó hasta el infinito
Luego dios me confesó que ella siempre sería el color del cielo y el perfume del mar
Y quien de alguna forma u otra le daría sentido a mi vida...




En el teatro de la tragedia.
In anima vili.

Todos los derechos reservados.

©2002

Ellos.

Ella se durmió en las sombras del pasado, para recordar
Porque prefirió aferrarse a lo que jamás volvería
Y él, que por dolor se acercó a su corazón, para darle valor
Porque sentía que su vida se apagaba, y que jamás volvería a sentir amor...

Ella le habló de las promesas rotas, de lo que le faltaba por vivir
Y que a veces se sentía tan, pero tan sola que quería morir
Él escuchó en silencio, quizás porque alguna vez se había sentido igual
Más allá de la fé perdida, de las lágrimas que nunca habría de llorar...

Y se perdieron en la noche, donde dios no pudiera encontrarlos
Porque aceptaban su enferma compañía, y sus palabras de dolor
Aún cuando él no estuviera enamorado, y ella jamás pudiera darle amor...

Y juntos, de la mano, caminaron por las calles de la ilusión
Y se sintieron felices, capaces de confundirse con las nubes y con el sol
Ella prometió amarlo hasta que el infinito se llevara las palabras
Él sólo le dijo que su amor era suyo, y que siempre viviría en su alma...




Ellos.
In anima vili.

Todos los derechos reservados.

©2002