domingo, 14 de mayo de 2017

El amor aún espera.

Después de tus besos y después de la tragedia de este adiós
Yo aprendí a refugiarme en las sombras amigas de la soledad
Para que cuando volvieras, supieras que nada ha cambiado
Y que más allá de la razón, yo aún sigo estando enamorado...

Después de la última noche que pasamos aferrados al dolor
Dios me contó que te transformó en el viento que mueve la marea
Porque necesitabas estar cerca de las costas, de tu amigo el mar
Porque antes del adiós estabas enferma, pero por las luces de la gran ciudad...

Más allá de las canciones de amor, de algún gesto que provoca el dolor
Yo dejé que el tiempo se quedara entre mis manos, que se detuviera
Para que supieras que siempre estoy aquí, junto a la primavera
Que olvidaste llevarte en la valija, y que junto al tiempo, aún te espera...

Más allá de la promesas incumplidas, de las mentiras que cada uno quiso aceptar
Tú dejaste de creer que todo era posible, porque pensabas que nada cambiaría
Entonces le pediste al viento y al mar, que para siempre borraran tus huellas
Porque no sabías que el tiempo y yo, estaríamos en eterna espera...eterna espera...




El amor aún espera.
In anima vili.

Todos los derechos reservados.

©2002

El precio de un amor.

Le confesó en una tarde de café que estaba cansada de vivir
Que la vida le dolía demasiado, y que estaba harta de sufrir
Él escuchó su historia, que le era conocida, tal vez por amor
O quizás porque el también se sentía cansado de no poder ver nunca al sol...

Le pidió que fuera su compañero de viajes, su amigo en la soledad
Porque necesitaba de sus silencios, y que alguien le contara acerca del mar
Y él eligió quedarse, quizás porque no tenía algún otro lugar
O quizás porque estaba enamorado, y quería conocer el calor de un hogar...

Y se fueron los dos, a caminar por el infinito, buscando su pasado
Él le habló de la muerte de algún corazón, ella que no encontró lo que estaba buscando
Y con su soledad a cuestas, ellos supieron darse compañía
Hasta que ella volvió a creer en el amor, y él pensó que con ella podría rehacer su vida...

Una noche, cuando estaban perdidos en el planeta del Principito
Ambos se confesaron entre lágrimas, lo que comprendían por amor
Y se fundieron en un beso de fuego, que les pareció durar mil horas
Porque cuando despertaron, se encontraban bajo las mismas sombras...

Años de amor pasaron, y ellos creyeron que así sería el final
Sólo que ella extrañaba el dolor, y él se sentía prisionero y muy lejos del mar
Entonces en un mismo beso de fuego, decidieron que lo mejor sería el adiós
Aún cuando ellos no lo entendían, y sabían que extrañarían a su amor...

Ella se fue al lugar donde alguna vez cayeron los días
Él se quedó junto al mar, esperando que algún día volvieran a unirse sus vidas
Y lejos el uno del otro, escribieron sus nombres en los mares de agua y de sal
Esperando que algún día, juntos, supieran cómo encontrar la eternidad...




El precio de un amor.
In anima vili.

Todos los derechos reservados.

©2002

Eco de la noche.

En tu nombre dejé abiertas las ventanas y las puertas
Porque después de todo esperaba que regresaras desde el infinito
Yo dejé que el mar se cansara de hablarme de tu amor
Que estaba perdido en hielo, mientras tu te convertías en cómplice del dolor...

Me mentí en mis horas más bajas, al decirme que volverías en la mañana
Porque necesitaba creer que respirabas, y que estaba a salvo tu alma
Y me fui donde nada ni nadie me esperaban, me fui buscando tu nombre
Pero sólo encontré palabras sin sentido, y el eco de la noche...




Eco de la noche.
In anima vili.

Todos los derechos reservados.

©2002

Directo a tu corazón.

En las frías horas de la madrugada que trajo el mes de Abril
Tus ojos buscaban en las sombras una excusa para volver
Mientras tus manos sudaban apoyadas en tu pecho
Y tus oídos ya se iban acostumbrando al silencio...

Decidiste en el fondo de una taza de café frío, que no querías seguir viviendo
Porque te pesaba el humo de la ciudad, y ya no hablabas con el viento
Entonces buscaste entre miles de fotos, las llaves hacia el paraíso
Esperando encontrar más mares en el cielo, o tal vez algún amigo...

Entonces hecha un pequeño mar de lágrimas ardientes
Te arrojaste a los abismos donde nada ni nadie regresa
Y comprendiste en los últimos momentos, que dios no te llevaría en sus venas
Así dijiste mi nombre, esperando que escuchara...
Pero pensé que estabas dormida, y que no habías dicho nada...

Te encontré con las manos en el pecho, sosteniendo un puñal
Y con la mirada perdida, esperando quizás ver al más allá
Guardabas una fotografía y una carta en una pequeña cajita de cristal
Donde estaban guardadas tu alma y la mía, y preguntas que nadie habría de contestar...




Directo a tu corazón.
In anima vili.

Todos los derechos reservados.

©2002

De su amor.

Se contaron la historia de sus vidas en un segundo casi eterno
Porque de tanta soledad, ellos se creyeron los mejores compañeros
Una mañana los encontré llorando bajo la sombra de un coral
No les pregunté nada, dejé que el cansancio los obligara a descansar...

Pero si jamás descansaron, fue porque eran víctimas inocentes del dolor
Y si se sintieron unidos de alguna forma, sé que lo que sintieron fue amor
Así los dos eligieron tomar el desvío que encontraron en el camino de la vida
Sin saber que ese sendero, sólo los conduciría al universo donde arden las heridas...

Entre lágrimas y los ecos de los mundos que sólo ellos conocían
Se juraron amor eterno, o hasta que los separase la muerte
Yo quise decirle que detrás del horizonte se escondían todos sus sueños
Ellos prefirieron mentirse acerca del mañana, y quedarse en el silencio...

La muerte los encontró dormidos bajo las frías noches del invierno
Nadie preguntó sus nombres, pero yo los escribí en una sucia pared
Y conté la historia de sus vidas, acerca de cómo se hicieron débiles víctimas del dolor
Acerca de cómo pudieron sobrevivir al sufrimiento, sólo acompañados de su amor...




De su amor.
In anima vili.

Todos los derechos reservados.

©2002