sábado, 13 de mayo de 2017

Nada pasa en la inminencia. Américo Ferrari (1929-2016)

Una cosa ha estallado en el aire
qué cosa ? nada : cualquier cosa
un objeto volante no identificado.
Nada ha pasado
sólo entre el aire y nuestra piel algo
ha pasado como cuando
se sale al frío y respiramos
un aroma helado y tan sólo un instante
nos sentimos como llenos de aire perseguido
presagiado
como si desde la piel el aire eructara un sarpullido
una plaga de puntitos rojizos y blancuzcos
hemos dicho no pasa nada
porque nada pasa y es verdad
pero hemos quedado inflados
de ese aire maligno
y sabemos que ahora
falta poco:
una cosa en este aire que nos llena va a estalla

Pensamiento despedido. Américo Ferrari (1929-2016)

La pensée, c'est une image éconduite
Henri Michaux






Por tonto
por abusivo
por presuntuoso
por engañoso
por lo del gato y la liebre
por dárselas de imagen
lo han puesto de patitas en la calle
no a la imagen: a él
residuo de una imagen sin hogar
para que aprenda a ser
lo poco que es
y nada más.

Imagen, señora,
vuelva a su casa.

Círculo de poetas nihilistas y su gramática. Américo Ferrari (1929-2016)

un color de sangre comprimida nace del relámpago y la lujuria abrupta de la tierra
lo borramos
un surtidor de agua nocturna nos disuelve en una lluvia de dicha
y ansiedad
lo cortamos
una concha de madreperla libera en su destello el misterio exhaustivo del placer
la hacemos polvo
un mar de fondo nos arroja a la única playa donde nunca es siempre
lo secamos
una llama muerde voraz a una mujer o una loba resucitada en el amor
la apagamos

perennes el color el agua erecta el destellar de la madreperla la ola
indetenible el deseo llameante son

un montoncito de polvo calcinado atestigua el tránsito de un verbo
conjugado
y su escondido pronombre personal

Para nadie ciego. Américo Ferrari (1929-2016)

Ahora es cuando se produce por fin el eclipse perfecto
y el planeta esplendente oculta el astro opaco
cuerpo de luz descansando en féretro fugaz
ceguera ardiendo en luz
ya tacto es ver
boca de noche sobre sexo aspirante lamiendo
limo lento lamento cajón nadante

ventana abierta a nada
que esté
está :
nada esta vez está ?
estrella fugaz estallando
cuando
nunca es visión
del revés
del ver reverso de verso perfecto si
un cajón nada por cielos abiertos
cuando
fulgor oculto

negror y cuerpo lumíneo y boca ciega y astro astroso otro
opaco
están

en un cajón de cielo:
entonces
nunca

nadie

ve

nada

Borrados. Américo Ferrari (1929-2016)

Al principio tenían sus rasgos bien marcados: ojitos boquita pequeño mentón. Netos voluntariosos como si todos se sintieran ya alguien como si no hubiera roce con lo de afuera y todo perfil fuese de marfil. Crecieron un poco y la brisa tibia les destiñó algo el ceño - después se ensañó: el viento maligno les lavó los ojos los deslavazó - el rostro ya no arrostraba sino poco: tímidos, destemidos. Sus figuras aún parecían duras: el roce con el goce definitivamente los desfiguró.

Ahora andan de día y la luz del día los transfigura en pura transparencia - nadie los ve. Vagan de noche y su materia de fantasmas deja apenas una huella borrosa y un vago rumor como si el aire se pusiera a temblar. Luego al pasar bajo la luz de un farol recobran toda la transparencia de la luz y al entrar de nuevo en la sombra absorben la noche toda pero ni siquiera la tiniebla sabe de ellos. Nada. Como si los hubiera borrado el roce con lo que es. Son el bulto de nadie. Quién los distinguirá jamás.