lunes, 14 de noviembre de 2016

Primavera I. Amanda Berenguer (1921-2010)

A veces en que estamos sobre el mundo
para ver la espantable maravilla,
en que vemos nacer la primavera
bajo un grito mortal, como los niños.
Hay veces tan difíciles, y estamos
de pie, en la irrespirable tolerancia
de la tierra, entre luces de peligro,
comiéndonos las uñas, escribiendo
una letra con tierra sobre el cielo,
para vernos el hasta dónde, el hasta
cuándo, y vernos a veces como muertos
con los huesos floridos, así reyes
yacentes y enjoyados. Para vernos.
Y hay veces entre otras, tan serenas,
en que vamos de sombra, y no se ve.

Lo otro. Amanda Berenguer (1921-2010)

Cuando temblando estoy por acabarme
bien, boca abajo, dándome de dientes,
entonces siento por la dura vía
la carroza propicia, su motor
palpitante y puntual, trayendo pruebas
del límite del mundo, con mis letras
borradas por las flores. Pero un árbol,
sólo uno en su sitio bastaría
para situar sin miedo la otra tierra.

El vidrio negro. Amanda Berenguer (1921-2010)

el cono de la lámpara me pone a foco
más cerca
más nítida
me veo y me ven

la imagen con fantasma ajustará sus círculos
y no sé si cubrirla ya con un paño de lágrimas


el recuadro de una silla enmarca la lluvia
sobre el vidrio negro
el árbol en lo oscuro
inclina del otro lado sobre mi hombro
su brillo cubierto de hilos
- la ventana es un ojo
un dragón de tinta-
esa torcaza colgada a mis espaldas
proyecta una espiral amarilla
y mostacillas de fósforo le queman las alas
- se repite-
el vidrio negro nos envuelve malignamente:
la ventana es una célula encapuchada
una mirada fotográfica
un revólver

el cono de la lámpara me pone a foco

está sentada vestida de rojo escribiendo
mira de vez en cuando la ventana
la lluvia sobre el vidrio negro
le apuntan:
es un blanco perfecto

Valorar valores. Amanda Berenguer (1921-2010)

....................abre
.................la a
...............viola su cerradura
................de aire y
.........de agua
... besa
la b
....bebiéndole la médula
..................................cela
..............................la c
..................................cela
.............................su celada
......defiende
...la d
con dedos y
...tridentes
.................baja la cabeza
.....................inclínate
.............................enhebra
..........................la e
................................¿lo harás?
no hagas trampas al efectuar
.............................la f
..................genera
..............la g
.................gerifalte
...entre las generales de la ley
..................................llámale
............................................h
................................a la siguiente
..y sigue juglar
....................con arriesgadas pruebas
...........el tigre al-fa be-tario
persigue
...........hostiga alcanza
.....organicemos los términos en fuga
por la
.......diccionaria selva brota floración
.......vocablo ejercitado salta la pertinaz
.......palabra obrera
...................cazadora
...búscala
.............llámala ........aquella que nombrada
...pone en funcionamiento la hélice
......................................el gatillo
...suelta las riendas detonantes y
...trabaja señales ......piedra sobre
................................piedra
..........................faros
..........día y noche .....anuncios
...por un clavo ........se pierde... una palabra
...por una palabra ....................una sentencia
y por una sentencia .................la vida

No quieres venir a llorar conmigo. Amanda Berenguer (1921-2010)

¿No quieres venir a llorar conmigo?



Hay algo/la ciruela morada cayó del árbol/
una nube oscurece plácidamente
la habitación/ ¿nadie?/
goteaba la canilla de la cocina
serena y suave/te necesito/estoy
descendiendo por una escalera mecánica
que me lleva a ciegas/¿soy yo?/
sin embargo me veo sentada a la mesa
escribiendo y
"cuando quiero llorar no lloro
y a veces lloro sin querer"/

hermano mío/haremos una reunión
plañidera en las entrañas de la angustia/
el tiempo nos mira y nos engaña/
¿trampa?/¿alucinación?/ la ciruela morada
cayó del árbol/-lo siento/dijo el viento/
y pasó de largo/llevándose lo más querido/
y aquí estoy/en el borde mismo
de lo que no sabemos/en este rincón
de la casa/ te necesito/óigame quien me oiga/
¿quieres venir a llorar conmigo?


(4 de marzo, 1997)

La invitación. Amanda Bereguer (1821-2010)

Un adónde de sombra, un pozo vivo
graznando como un pájaro violento,
a veces me aparece a la hora incierta,
al alba fría, espantadora de otras
criaturas, y me empuja de nuevo.

Porque yo estoy demás entre los seres
que usan la alborada, estoy de sobra,
triste junto a la mesa recién puesta
de la resurrección. Ah! no podría
a mi antojo domesticar la angustia,
hasta hacerle sangrar la alternativa
de una estrella brillando sobre el día.
Acaso voy entre soñada y muerta,
arrastrando una historia donde tiembla
la cabeza muriente de la luna,
pero llevo el anillo, esa corona
del otro reino, para no olvidarme.

El cuento. Amanda Berenguer (1921-2010)

este frágil objeto que me alberga/
acaso tenga una forma inquietante/próxima/
botánica:
¿"espada de San Jorge"
lidiando con un dragón de tinta?
¿árbol en el despegue
que arranca sus raíces de la entraña del vidrio?
¿géiser vegetal
surgido del hueco de la botella?
¿almácigo de la altura?

treparé por la planta de la habichuela
que cuentan/que crece y crece/
y que ha crecido aquí dentro/entre mis cosas/
y me asomaré/para saber si hay afuera-/
por el cuello incierto de la botella

Tarea doméstica. Amanda Berenguer (1921-2010)

Sacudo las telarañas del cielo
desmantelado
con el mismo utensilio
de todos los días,
sacudo el polvo obsecuente
de los objetos regulares, sacudo
el polvo, sacudo el polvo
de astros, cósmico abatimiento
de siempre, siempremuerta caricia
cubriendo el mobiliario terrestre,
sacudo puertas y ventanas, limpio
sus vidrios para ver más claro,
barro el piso tapado de deshechos,
de hojas arrugadas, de ceniza,
de migas, de pisadas,
de huesos relucientes,
barro la tierra, más abajo, la tierra,
y voy haciendo un pozo
a la medida de las circunstancias.

Momento. Amanda Berenguer (1921-2010)

.......................Por un instante
se han detenido las máquinas
me han abandonado las fuerzas
me he entregado a mi sombra
.......................a la culpa cripta oscura
.......................de ser Amanda escrita
...............................................fatigada entre
................................las letras asfixiantes

...............¿dónde se abren
.......las pulsaciones los ritmos
.............las descargas eléctricas?
la tormenta ronda el cielo
.................... la tierra espera paciente
....la sacudida
.........................y yo aguardo
....un golpe de tiempo.

La carta. Amanda Berenguer (1921-2010)

escribo una carta infinita
en la pared ambigua del recipiente
que me contiene
unas veces adentro
otras veces afuera
sin levantar el bolígrafo
escribo una carta infinita

Comunicaciones. Amanda Berenguer (1921-2010)

Urge el pensamiento conectando
¿se siente? ¿alguien entre líneas?
¿errata? ¿paréntesis? ¿qué signo?
¿escuchan?
(La claridad del lenguaje
tiene apenas
la intensidad ambigua del poniente)
Estamos aquí, lanzados a la noche
terrestre, apretujados,
aquí, en la noche terrestre, aquí
en la noche terrestre.
De nuevo el hilo
el cable roto, el deslumbrante
cortocircuito.
¿No oyen? ¿No se oye?
Palabras mías, insensatas,
hechas de furor y de locura,
cuantiosa tesitura negra
a borbotones desbordándose
hacia dentro, hacia
el fondo
interpolado de rígidas luciérnagas.

Tiembla y destella, hace señales,
todas son huellas de la eternidad,
enumeradas y prolijas,
cuernos de caza, al mundo
aullidos de perros, está el desierto,
toques de peligro, inútilmente,
pasos cambiados, ¿dónde?
campanas para niebla, una piel fosforescente,
pedidos de auxilio, y envenenada,
sirenas de patrulleros, llamando,
gritos de alarma, solo, solo, solo,
bocinas de ambulancias, se hace tarde,
quiero saber si se hace tarde.

Un código de emergencia,
un vaso de agua, un hueso
para la inteligencia,
un alfabeto de clave radioactiva,
o telepática, o nuclear,
o una sustancia de amor
para esta extrema ubicación,
25 de abril de 1963, otoño,
en mi casa, hemisferio austral,
aparentemente a la deriva.